| Entre Babia y Laciana, el puente de las Palomas preside la transición entre dos paisajes, uno apacible y suave modelado por el río Luna y otro agreste y tortuoso, perfilado por el Sil.
Desde el puente, la impresionante caída de 82 metros, anuncia el vertiginoso despeñadero por el que el río, cargado de energía, precipita sus aguas hacia la olla del Bierzo. |