La Feriona está acompañada siempre de un cortejo de tenderetes, feriantes y trajines que la hacen especialmente recomendable para quién quiera calar en el alma de este pueblo. En ella se exhiben los mejores ejemplares de ganado, complementando su comercio con la venta de artesanía. Un multicolor escaparate al que todo el mundo acude con deseos de no resistirse a la tentación de su mercado y de su sabor a pulpo.